¿Es Amy Adams la nueva Meryl Streep?

Es difícil, muy difícil, dar con un actor o actriz de esos que todo lo que hace le sale bien. De esos que, como dice el dicho, lo mismo valen para un roto que para un descosido, y lo mismo interpretan un drama, una comedia, un musical o una de ciencia ficción sin despeinarse y dejando el pabellón bien alto. Son rara avis que aparecen a razón de uno o dos en cada generación y que consiguen poner de acuerdo a público y crítica. Sus estanterías suelen acumular premios y nominaciones y su nombre en un cartel es garantía inequívoca de éxito. Y la verdad es que, cuando fracasan, rara vez es por su trabajo, sino más bien por otros factores.

En las últimas décadas, el claro ejemplo de este tipo de actriz es, sin lugar a dudas, Meryl Streep, a la que seguiría muy de cerca Helen Mirren, aunque esta última cuenta con un abanico menos variado de roles en su haber. Si bien puede ser cierto que en la dilatadísima carrera como actriz de Meryl (setenta y nueve acreditaciones hasta este momento) pudiéramos encontrar algún punto negro, ninguno es suficientemente importante como para oscurecer un ápice el halo de grandeza de Streep como actriz. Interpretaciones memorables como Memorias de África, La decisión de Sophie, Los puentes de Madison o, más recientemente, Agosto o La dama de hierro, han hecho que todo el mundo la considere una de las mejores actrices de la historia.adams streep02

Sin embargo, y aunque a Meryl aún le queda cuerda para rato y seguirá dándonos alegrías durante mucho tiempo, hay una nueva hornada de actrices que vienen pisando fuerte y, aunque puede que no sea la que más masas arrastra a las salas, o la que rompe récords de taquilla (todavía) la que más papeletas tiene para llegar al nivel de las grandes como Streep o Mirren es Amy Adams.

Con dos películas en cartel en estos momentos (la excepcional La llegada y la inquietante Animales nocturnos), Adams se ha convertido en una de las grandes actrices del momento. Los estudios se la rifan para sus grandes proyectos y lo mismo se atreve con superproducciones de la talla de El hombre de acero o Batman V Superman, como con producciones más modestas como La duda, The master o Junebug. Entre unas y otras, la pelirroja acumula ya cincuenta y cinco películas a sus espaldas, cuando cuenta apenas con cuarenta y dos años. Y, tal como comentaba al principio, lo mismo podemos verla en una cinta de ciencia ficción, como en un drama intimista, una comedia o un musical. Y si desentonar nunca, que es lo más importante. No voy a negar que en sus inicios pasó por alguna producción de dudosa calidad, pero eso no le resta mérito. Ha empezado desde abajo y ha sabido ir ascendiendo. Su elección de papeles en los últimos tiempos es prácticamente impecable.adams streep03

Amy puede presumir de haberse codeado ya con los grandes astros de la interpretación y la dirección como la propia Streep (La Duda y Julie y Julia), Tom Hanks (La guerra de Charlie Wilson), Christoph Waltz y Tim Burton (Big eyes), Spike Jonze (Her) y un largo etc.

adams streep04Aunque sabemos que hoy en día los premios cinematográficos pueden no ser el mejor baremo para valorar a un intérprete, Adams ha sido nominada al Oscar en cinco ocasiones, aunque aún no ha ganado ninguno. Seis nominaciones a los Globos de Oro, de las cuales ganó dos y otras cinco nominaciones a los Bafta. No es mal bagaje. A día de hoy, Streep acumula diecinueve nominaciones con tres victorias en los Oscar, veinte y nueve nominaciones a los Globos que incluyen ocho victorias, más uno honorífico y dos Baftas de doce nominaciones. Impresionante.

A la vista de semejante comparación, queda claro que a la actual Lois Lane aún le queda mucho camino por recorrer, pero lo está haciendo bien, muy bien y puede que por fin le llegue su merecido Oscar este año por La llegada y aunque no sea así, no será porque no se lo haya merecido.

Sea como fuere, llegue o no Amy Adams a alcanzar la dimensión cinematográfica de Meryl Streep, lo seguro es que, por el camino, hará disfrutar de lo lindo a todos los amantes del buen cine y las buenas interpretaciones.