Tronco de Navidad sin harina

El origen de este postre parece que recoge la tradición precristiana de quemar un tronco de árbol grande en el hogar para celebrar el solsticio de invierno. La tradición evolucionó, pasó a los rituales cristianos , y ya en el siglo XIX un cocinero francés convirtió aquel tronco de árbol en un postre, el Buche de Noel, o Tronco de Navidad.

No es un postre difícil y, rellenándolo de lo que más os guste, será una buena opción para los que no queráis turrones estos días, o para los muy golosos que, además de turrones, optéis también por las tartas.
Este lo hice con un bizcocho muy ligero, sin harina, y lo rellené con una crema de queso mascarpone con pedacitos de turrón de Jijona. La cobertura es de ganaché de chocolate, pero podría hacerse con un chocolate fundido, sin más.

¡Vamos allá!

Ingredientes
¡Ojo, si es para un celíaco, todos los ingredientes deben estar libres de gluten y ser aptos para celíacos!

Para el bizcocho-mousse de chocolate:
• 200 g de chocolate negro para postres
• 5 huevos
• 60 g de azúcar

tronco navidad 01

Para el relleno:
• 150 g de queso mascarpone
• 100 g de mantequilla
• 200 g de azúcar glas

Para la cobertura de ganaché:
• 150 g de chocolate negro para postres
• 150 g de nata

Preparación
Empezamos calentando el horno a 170º
Fundimos el chocolate al baño maría o en el microondas y lo mezclamos con el azúcar.
Separamos las claras de las yemas y las batimos a punto de nieve bien firme.
Cuando el chocolate esté templado, añadimos las yemas y mezclamos.
Incorporamos a la mezcla las claras a punto de nieve, envolviendo con cuidado para integrarlas.
Extendemos sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear y cocemos durante unos 12-15 minutos. Si pinchamos con una aguja o punta de cuchillo y no mancha, sacamos del horno y volcamos sobre otra lámina de papel de hornear. Retiramos el primer papel y enrollamos. Dejamos enfriar.
Mientras enfría  preparamos el relleno:
Batimos con una batidora de varillas o pala, a máxima velocidad, el azúcar y la mantequilla hasta conseguir una mezcla cremosa.
Añadimos el queso mascarpone muy frío y batimos, empezando muy lento y aumentando la velocidad hasta llegar a la máxima. Debe quedar una crema fina y consistente.
Rellenamos con ella el bizcocho y volvemos a enrollar.
Para la cobertura, calentamos la nata y cuando esté a punto de hervir, retiramos del fuego y añadimos el chocolate troceado. Removemos para fundir y dejamos que enfríe para poder extenderlo con un cuchillo o espátula, intentando darle esa apariencia de tronco.
Para decorarlo utilicé unas bolitas de chocolate que pinté con brillo dorado comestible.

¡Qué rico!

Os deseo que paséis unas muy Felices Fiestas. Que el 2018 venga lleno de dulces momentos.