Cola de caballo

E. Giganteum E. Giganteum

Las colas de caballo son un grupo de helechos que aparecieron en el Devónico y tuvieron su época de esplendor en el Carbonífero, hablamos por tanto de hace unos 400 millones de años, constituyendo unas de las plantas más antiguas del planeta. En sus buenos tiempos formaban espesos bosques y su porte era arbóreo pero esta característica desapareció tras el cataclismo del Carbonífero.

Hoy en día, su tamaño es sustancialmente menor siendo lo normal que los ejemplares tengan una altura de 1 metro, pero como toda regla tiene su excepción, así nos encontramos con el Equisetum giganteum, que por su nombre tendría que ser el más grande pero “solo” puede llegar a los 5 metros, que queda algo lejano del E. myriochaetum que alcanza.

La familia Equisetaceae está formada por solo 15 especies englobadas en un único género: Equisetum, palabra de origen latino que proviene de equus: caballo y setum: pelo, cerda, que, básicamente, significa el nombre que le damos comúnmente. Un grupo de especies se agrupa en un subgénero: Hippochaete palabra de origen griego que es más de lo mismo, hippos: caballo, chaite: cabellera, generalizando sus diferencias nos encontramos que, mientras el subgénero equisetum tiene un aspecto que recuerda a un bonsái de araucaria, hippochate no tiene ramificaciones en los verticilos aparentando unas rama desnuda, los primeros tienen tallos fértiles y estériles muy diferenciados y no persisten en invierno, mientras que en los segundos no se encuentra diferencias entre unos tallos y otros, y son persistentes durante el invierno.

La distribución de estas plantas es mayoritariamente propia del hemisferio norte a donde pertenecen 14 especies, mientras que la restante, E. bogotense, se convierte en la solitaria representante del hemisferio sur, falta por completo en Oceanía.

La cola de caballo es ampliamente utilizada como medicinal para dolencias urológicas, como cicatrizante, mejora la salud del pelo, y un sinfín de cosas que dan lugar a un lucrativo negocio porque se venden en cápsulas, cortada en rama, tanto seca como fresca e, incluso, en bolsitas como las del té. Otra aplicación, un tanto anticuada, era para la limpieza de metales, porque los tallos tienen un alto contenido de sílice lo que los hace abrasivos, de ahí que reciban otro nombre común: hierba de platero. Olvidemos el Scoth brite.

En Galicia nos encontramos con 5 especies de equisetum, lo que no está nada mal porque representan el 30% de las especies existentes.

SUBGÉNERO EQUISETUM
E. telmateia Ehrh. El epíteto del griego, telma: pantano y teia: hierba, por vivir en lugares encharcados, se le conoce como cola de caballo mayor, y alcanza 1 metro de altura en el caso de los estériles y bastante más cortos los fértiles, siendo estos últimos blancos por carencia de clorofila.

E. arvense L, con su nombre del latín arvum: campo de labor, porque crecen a menudo en este tipo de tierras. Se le conoce como cola de caballo menor, alcanza una altura similar al anterior en ambos tipos de tallos, pero es más delgado y verdoso que el telmateia. Son plantas muy invasivas y difíciles de eliminar en los cultivos.

E. palustre L. En este caso el nombre viene del latín palustris: pantano, vamos como el telma griego. Su tamaño es menor que el de los anteriores, aunque puede alcanzar los 60 cm, con el tallo verde y numerosas ramas secundarias. En Galicia se le conoce con el nombre de cabaliña das lagoas.

SUBGÉNERO HIPPOCHAETE:
E. hyemale L. Su nombre específico del latín, hiemalis: de invierno, por su cualidad de permanecer en esta época del año. Los tallos son simples o, raramente, con escasa ramificación, se le conoce como rabo de lagarto o hierba castañera. Es más fácil que lo encontremos a la venta en un vivero a que nos tropecemos con él en el campo.

E. ramosissimum Desf. Su nombre proviene del latín ramosissimum: con muchas ramas, es el más común de los equisetos y se encuentra en toda la Península Ibérica, es más delgado y alto que el anterior pero puede sobrepasarle en altura pues alcanza los 1,75 metros, le gusta el ambiente húmedo pero sobrevive perfectamente en sitios secos, incluso en pedregales. La variedad “japónicum” es bastante corriente que esté a la venta en viveros y floristerías, pero cuidado coleccionistas porque normalmente se vende como Equisetum japónicum y crees que tienes una nueva especie cuando tienes la misma variada.

Fotos: E. giganteum: Finca Lavandeira. Bergondo - A Coruña | Resto: Jardín de los Helechos, Donas-Gondomar