Adiós, Larri

Larrivey celebrando un gol con Nolito, Orellana y Santi MIna / Foto: @joaquinlarrivey Larrivey celebrando un gol con Nolito, Orellana y Santi MIna / Foto: @joaquinlarrivey

¡Cómo me alegré cuando firmaste por nosotros! Una enorme temporada en el Rayo y te decidiste por jugar en Balaídos.

A mí ya me enganchaste cuando cazabas balones en Vallecas. No solo son tus goles. Trabajo, sacrificio, dedicacion, garra. Todas esas palabras fueron, son y serán sinónimo de Larrivey.

Ese gol en el Camp Nou, ese pase de tacón de Nolito que sabíamos no ibas a desaprovechar. Balaídos coreando un nombre. El celtismo unido, abrazado, y viéndote festejar un tanto que quedará en la historia de nuestro club.

Verás Larri, aunque ya lo sabes, nosotros nunca hemos ganado un título de los llamados grandes. No tenemos ligas, ni copas. Tenemos subcampeonatos. Finales perdidas de forma injusta, y esa serie de cosas. No sé qué fue lo que te inclinó a venir con nosotros, quizás las grandes goleadas europeas que endosamos a Juventus o Benfica. Ya sabes. Mostovoi, Karpin, Mazinho, y un larguísimo etcétera de jugadores con una calidad tremenda.

La cuestión, a fin de cuentas, es que viniste. Es difícil ser ídolo de una afición en un año. Tremendamente difícil. Y ojalá quedáse para la historia que formaste parte del Celta que consiguió al fin levantar un título. No será así pero queda tu recuerdo. Queda un cántico, queda tu coraje, queda cómo sentías nuestra camiseta.

Eso, Larri, no se paga con nada. Eso es amor a unos colores, a un escudo. Jugar para ganar es lo lógico, luchar hasta desafallecer es menos habitual. En Balaídos sabemos reconoceros a vosotros, a ese tipo de jugadores de alma y corazón celeste.

Para mí eres un grande y el 11 de tu espalda debería haber seguido ondeando en Balaídos mientras, con furia argentina, celebrabas iracundo unos goles que tuviste a bien hacer nuestros.

Así que no me queda más que decirte que GRACIAS. En mayúsculas. Como el pedazo de JUGADOR que eres. Gracias por este año Larri y que disfrutes en tu nueva etapa, nosotros, desde luego, siempre te consideraremos un celeste más.