¿Qué hizo Fabián?

La verdad es que la rueda de prensa de Berizzo me ha cogido a contrapie. Supongo que como a muchos de ustedes. Yo esperaba un motivo, una justificación lógica de por qué Fabián Orellana vivía apartado del equipo. Nada. No ha habido nada.

Algo muy gordo tuvo que pasar para que Berizzo lance las declaraciones explosivos dichas en la rueda de prensa. El resumen es simple: "Conmigo como entrenador no jugará más" ha dicho el 'Toto' mientras aludía que su decisión viene por una enorme falta de respeto del chileno.

Como todos, desconozco qué ha pasado con Orellana, e ignoro si ha sido tan desorbitado su comportamiento como para vender y cerrar la puerta a uno de los baluartes de los últimos años celestes.

Porque es así. Y vayamos con cuidado. No hablamos de un cualquiera. No hablamos de un fichaje que ha salido mal, o de un cedido con aires de estrella que ha llegado a Balaídos a ver cómo otros hacen el trabajo. Hablamos de Don Fabián Orellana. Un jugador que ha sido una de las joyas de La corona del Celta durante varias temporadas. Una garantía de espectáculo, desborde y genialidades. Orellana fue héroe, apellido coreado en Balaídos, número estampado en cientos de camisetas. Un jugador mágico a veces perdido por su propio carácter, pero ¿Qué genio no está un poco loco?

De la noche a la mañana nos hemos encontrado con esto. Y lo que es peor, hay que encontrar un sustituto para Fabián, cosa que a día de hoy, y tal y como está el mercado, me parece de lo más improbable. Pero tiempo al tiempo que aún quedan un par de semanas. Aún así, Creo que merecemos más. No solo un simple: "Este señor viene a sustituir a Orellana".

Hemos animado a Fabián durante seis temporadas y media. Gritamos sus goles mientras el 14 de su espalda ondeaba con el rugido de Balaídos. ¿Y la explicación es esta? ¿Ya está? Lo siento pero no.

Yo, y seguro que todos los celestes, queremos saber qué ha pasado para que se produzca esta situación. Es lo mínimo que merecemos y no importa que boca sea la protagonista, pero que alguien nos explique qué hizo Fabián.

Más en esta categoría: « El sueco John Sueños de Afouteza »