Hereditary

Es inevitable. Cada año que pasa tenemos una "película de terror del año". Esta suele ser una cinta que unos cuantos se empeñan en ensalzar, desde incluso antes de su estreno, y a la que, aunque sea un truño del quince (The Badadook, Llega de noche, Nunca digas su nombre), se le queda en Sambenito de ser "la película de terror del año" como si una "canción del verano" de Georgie Dann se tratara. Curiosamente, ambas suelen llegar por estas fechas.

Asesinato en el Orient Express

Este fin de semana ha llegado a nuestras carteleras la que es ya la quinta (o puede que sexta, no he conseguido confirmarlo) adaptación al cine de una de las obras más leídas de la famosa escritora inglesa Agatha Christie: Asesinato en el Orient Express.

Y ese puede ser precisamente su gran hándicap. El hecho de ser una obra tan conocida puede jugar en su contra ya que, por un lado, las expectativas son muy elevadas y por otro puede perder completamente el factor sorpresa de la historia para todos aquellos que ya conozcan su desenlace, ya sea por haber leído el libro o por haber visto alguna de las adaptaciones anteriores. Por mi parte he de decir, no sin cierta vergüenza, que no me encontraba en ninguna de las dos situaciones, por lo que he podido disfrutar de la película en su plenitud y asombrarme con un desenlace de la historia ciertamente inesperado.

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